
“Siento que mi bebé recién nacido no duerme lo suficiente”
Llevas meses durmiendo por tramos. Te acuestas calculando cuántas horas te quedan y te despiertas antes de que llore, porque tu cuerpo ya aprendió a estar alerta. En el día funcionas a medias. Se te olvidan las cosas, tienes menos energía, tu humor es cambiante y te sientes culpable buena parte del tiempo. Se apodera de ti una sensación de que algo estás haciendo mal. Piensas que otras mamás lo hacen mejor. Tienes dudas frente a la lactancia, recibes mensajes contradictorios de tu entorno. Estás agotada y sientes que no tienes un espacio para desahogarte.


