Quizás llegaste hasta aquí por algo así

Estas son algunas de las situaciones que con más frecuencia reportan las familias. No son casos de nadie en particular. Son cosas que se repiten, escritas tal como me las cuentan. Si te reconoces en alguna, no te está pasando solo a ti y puedo ayudarte en el proceso.

Siento que mi bebé recién nacido no duerme lo suficiente

Llevas meses durmiendo por tramos. Te acuestas calculando cuántas horas te quedan y te despiertas antes de que llore, porque tu cuerpo ya aprendió a estar alerta. En el día funcionas a medias. Se te olvidan las cosas, tienes menos energía, tu humor es cambiante y te sientes culpable buena parte del tiempo. Se apodera de ti una sensación de que algo estás haciendo mal. Piensas que otras mamás lo hacen mejor. Tienes dudas frente a la lactancia, recibes mensajes contradictorios de tu entorno. Estás agotada y sientes que no tienes un espacio para desahogarte.

Siento que mi bebé se aburre y no sé cómo ayudarle

Tu bebé ha empezado a desplazarse. Le compras juguetes y los usa por pocos minutos. Para que no se lastime usas el coche, la silla o el corral para poder hacer tus actividades. Pero al poco tiempo comienza a llorar. Terminas cargándolo o cargándola gran parte del día. Sabes que tendrías que «estimularlo», tu familia te dice que debes dejarlo en el suelo, pero tienes miedo de que se lastime. Tampoco sabes muy bien qué hacer. Cuando buscas en internet aparecen mil consejos y materiales que no tienes.

¿Va atrasado/a?

Tu bebé ya va al jardín y, sin quererlo, has comenzado a observar que no habla igual que los demás niños de su curso. Tú comprendes lo que te dice, pero ahora que puedes comparar notas que dice pocas palabras, no todos le comprenden y usa gestos para hacerse entender. Se lo preguntaste al pediatra y te dijo que esperaras, que cada niño es distinto. Y aunque sabes que probablemente tiene razón, quisieras saber cómo ayudarle en el proceso sin irrespetar sus tiempos.

Desde que cumplió 2 años, me lleva la contraria en todo

A esta edad, la autonomía de tu bebé está en plena efervescencia. Disfrutas ver su independencia, pero el día a día no siempre te da el tiempo para dejarles hacer todo a su ritmo. Tareas simples como vestirse, comer, bañarse o ir a dormir pueden volverse verdaderas batallas campales frente a sus negativas. De pronto, cada pequeña transición demanda un esfuerzo enorme que te deja agotada y sin saber cómo resolverlo.

A este cansancio se suman los comentarios del entorno sobre «lo que debes hacer» (que no resuenan con tu intuición) y una sobreinformación en internet que te abruma. Es profundamente válido que te sientas sola en este proceso y con la sensación de estar haciendo todo mal.

Si te reconociste en alguna de estas situaciones, conversemos. La Llamada de Claridad es gratuita y sin compromisos.